diciembre 06, 2010

La amistad no son pedazos

Para empezar, nunca he pensado que llegaría a escribir esto.
Se dice que los amigos de verdad son aquellos que están siempre contigo apoyandote en todo. Pienso lo mismo, pero, al parecer, esto se deja de pliar en una persona que consideraba no amiga sencillamente, sino amiga cercana, persona confiable. Esta relación se ha empezado a enfriar desde hace tiempo y lo estuve notando, pero sin creermelo. Quizá no haya dado lo que realmente se merecía aquella persona, sino preferí dar lo que necesitaba en aquellos momentos y con ello  parte de mi corazón. No me arrepiento, no creas que me arrepiento. No me arrepiento de nada de lo que te di o de lo que te dije porque cuando lo entregué lo hice con el corazón y cuando hablé agradeciendo o reclamando tambien lo hice de la misma forma. Pero al parecer, no supiste leerlo. O no te importó. No te importa. He visto que te importas tú, mucho tú y prefieres pisar una amistad y construir amistades con gente "poderosa". Ya sabes a lo que me refiero. Puede que hayas tenido  un propósito y en mi mano estaba la llave que tú necesitabas. Cuando te abrí todas las puertas, seguiste tu camino. Me ignoraste. Y lo sigues haciendo.
Yo sé que me equivoqué,  pero no me pretendas perfecta y siempre a tus pies, no me etiquetes y no me juzgues por lo que amo, por lo que hago y por lo que soy.
En una amistad no se gana por separado, se gana juntos. Quizá no recuerdes lo que nos unió...o quizás sí, pero ya no  le das importancia. Ahora tienes "mejores amigos", gente que te hizo muy bien, y de ahí concluiste que yo era la que te  había hecho mucho daño. Sí, la verdad duele. Duele no ser comprendida por un amigo al que le has ofrecido apoyo como pudiste cuando lo necesitaba y que ahora te da la espalda. Los reclamos duelen, pero tienen un propósito: aquel de abrir los ojos y ver bien la realidad en la que estamos sumergidos y a la gente que nos tiende la mano. Gente que está llena de defectos, pero tú crees realmente que tus nuevos amigos son perfectos? Te equivocas. No te conocen, no te vieron, no te tocaron. Y harán lo mismo que tú hiciste conmigo, querida amiga porque aunque no crees en la vida todo vuelve.
Me has decepcionado. Pisaste mis deseos, pisaste mi alma...a caso yo te hice eso? Piensalo bien, eso te corresponde a ti, yo ya he aprendido mi lección.Estáte sin cuidado. No te estoy reclamando nada. Para qué? Es demasiado tarde para reclamos.Sin embargo, jamás es demasiado tarde para reflexionar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario