Sigo en la misma tonalidad, hablando de amor...pero hoy quiero referirme al amor en todo su esplendor. Al amor que debemos dar y recibir, no únicamente de parte de nuestra media naranja, sino tambien de todos nuestros seres queridos: padres, hijos, abuelos, tíos, hermanos, amigos...
El amor es uno de los sentimientos más nobles del mundo y así debe quedar. No debemos confundirlo con otras cosas o intentar comprarlo con cosas materiales. Mucha gente el día de hoy se olvida que el amor no se compra ni se exige, el amor se demuestra. El amor se otorga al que realmente se lo merece. Es el mayor premio, un premio que no puede tocarse, pero que se siente constantemente. Es un trofeo del alma que debe guardarse y cuidarse con cautela porque puede perderse en un segundo. El amor es frágil pero puede abrir corazones indomables y cambiar vidas en tan solo instantes. Realmente, me gusta pensar que el amor tiene una capa frágil porque el verdadero amor es muy fuerte. El amor verdadero mueve montañas. El amor equivale con la ternura, el cariño, la solidaridad, el respeto y la fuerza. No la fuerza de guerra, la fuerza física, sino la fuerza interior. La fuerza que está dentro del corazón de donde siempre la sacamos en momentos límite.
Todos pedimos amor (y algunos lo exigen), pero pocos saben valorarlo y muy pocos devolverlo.
Asi como todos los sentimientos, el amor se siente, se respira. El amor es vida, sin él seríamos nulos, vacíos. El amor nos llena de virtudes. Si sabes darlo y recibirlo, entonces que no te quede duda de que tu alma está abierta a todos los demás sentimientos que el amor implica.
El amor es uno de los sentimientos más nobles del mundo y así debe quedar. No debemos confundirlo con otras cosas o intentar comprarlo con cosas materiales. Mucha gente el día de hoy se olvida que el amor no se compra ni se exige, el amor se demuestra. El amor se otorga al que realmente se lo merece. Es el mayor premio, un premio que no puede tocarse, pero que se siente constantemente. Es un trofeo del alma que debe guardarse y cuidarse con cautela porque puede perderse en un segundo. El amor es frágil pero puede abrir corazones indomables y cambiar vidas en tan solo instantes. Realmente, me gusta pensar que el amor tiene una capa frágil porque el verdadero amor es muy fuerte. El amor verdadero mueve montañas. El amor equivale con la ternura, el cariño, la solidaridad, el respeto y la fuerza. No la fuerza de guerra, la fuerza física, sino la fuerza interior. La fuerza que está dentro del corazón de donde siempre la sacamos en momentos límite.
Todos pedimos amor (y algunos lo exigen), pero pocos saben valorarlo y muy pocos devolverlo.
Asi como todos los sentimientos, el amor se siente, se respira. El amor es vida, sin él seríamos nulos, vacíos. El amor nos llena de virtudes. Si sabes darlo y recibirlo, entonces que no te quede duda de que tu alma está abierta a todos los demás sentimientos que el amor implica.
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